
Queridos amigos y amigas,
Ha llegado el momento de escribiros de nuevo, ya que nuestro país, como la mayoría de países del mundo, está saliendo gradualmente de un largo período de confinamiento. Este período inédito, ha tenido un impacto importante en nuestras vidas. Como casi todos, nosotros también sentimos que “volver a la vida de antes” es ilusorio, y tal vez una huida de la realidad. Hasta la fecha, cerca de 400 000 personas han muerto como consecuencia de la Covid-19, de las cuales casi 30 000 en nuestro país. Muchos de vosotros habéis sido afectados por el virus, algunos seriamente. Por eso, estáis y seguís estando presentes en nuestro corazón comunitario. Hemos tenido la gracia, mejor dicho, el privilegio, de poder celebrar la Semana Santa y luego todo el Tiempo Pascual, y puedo aseguraros que cada día, vuestra ausencia se hacía sentir con dolor. En lo hondo de nuestra “gruta”, como en Nazaret, Dios ha confirmado su presencia en el corazón de la vida cotidiana, “en la sencillez del día a día”. Y es allí, donde, aún sin veros, os sosteníamos y nos preparábamos para volver a encontraros de nuevo “en carne y hueso” …
Pudimos crear rápidamente el blog, en el que compartimos con vosotros un alimento sacado de la alforja de nuestro patrimonio comunitario. Muchos de vosotros expresaron su agradecimiento, y nosotros nos alegramos de esta nueva experiencia digital, pero muy real de la Palabra compartida. La lectura de los diferentes textos on-line, habrá permitido a cada uno disfrutarlos en cualquier momento del día, para poder leerlos y releerlos en función de su agenda y de sus deseos, de sus inquietudes, del trabajo interior que se estaba realizando… Era como una especie de retiro a domicilio, para sostener vuestro camino diario, vivido a veces en una auténtica soledad.
Algunos de vosotros, expresaron el deseo de que pudiéramos ofrecer retiros por internet, pero como le escribí a una de vosotros, la experiencia de los retiros, la predicación y la vida litúrgica, son el meollo de la vivencia comunitaria, indispensable para los retiros. Yo mismo, ya no podría predicar sin la comunidad y sin compartir la esencia de su ‘modo de vida’, no podría sin los lazos que se establecen con las personas presentes al retiro, sin poder sentir las miradas, los cuerpos, sin ver la evolución de vuestros rostros (a veces espectaculares… y siempre muy instructivos). Es toda la alquimia de un retiro la que se da en esta vivencia juntos y que permite que la palabra dé un fruto que no se daría, si se escuchara sin la cercanía física y sin esta experiencia tan especial de vida comunitaria que es un retiro.

¡Qué alegría para nosotros saber que ahora, podemos reabrir nuestras puertas! Las últimas declaraciones del gobierno, acompañadas de instrucciones precisas de las autoridades locales y de nuestros obispos, nos permiten preparar la reanudación de la predicación, con los retiros del verano. Hemos vuelto a evaluar nuestra capacidad de acogida según las reglas de distanciamiento social, lo que nos permite acoger a 50 personas en la Roche d’Or y 40 en Fontanilles. Nuestro correo en respuesta a vuestra inscripción, os dará más detalles sobre las condiciones concretas en que se hará la acogida y la participación en los retiros. Además, aunque hemos barajado de mil maneras la cuestión, lamentamos no poder acoger a los niños y niñas este verano, y estad seguros de lo que esto nos apena… Tendremos que esperar un poco antes de que podamos volver a oír sus risas y sus gritos resonando en el vergel de la Roche d’Or.
Así que hemos tenido que modificar nuestra forma de acoger y también el programa en sí mismo. En efecto, por razones de salud, François Rouyer se ve obligado a dejar la predicación durante varios meses. Por lo tanto, hemos elaborado de nuevo el programa de retiros para el segundo semestre de 2020, en nuestras dos casas, según mi disponibilidad y la de los demás predicadores, basándonos en una visión realista de la situación. Encontrareis todos los pormenores en la página web (www.rochedor.fr).Os invito a consultarlo detenidamente.
Como mencioné al principio, no vamos a “volver a la vida de antes” de la Covid-19, no solo por los efectos sanitarios, económicos y sociales de esta pandemia. Pues, aunque los acontecimientos están alterando el curso de nuestras vidas, no son ellos los que nos conducen: es el Espíritu. Me ha llamado la atención durante este Tiempo Pascual, en el que cada día leíamos los Hechos de los Apóstoles, ver cómo, según las situaciones, el Espíritu invita, conduce, insinúa, provoca… y como los Apóstoles abrieron nuevos caminos escuchando las inspiraciones de ese Espíritu. Así Pablo y sus compañeros, a quienes el Espíritu impidió ir a Éfeso y luego a Bitinia, se quedaron en Troas y habiendo tenido allí la visión de un Macedonio pidiendo ayuda, dijeron: “comprendimos que el Señor nos llamaba para llevar la Buena Nueva a Macedonia". Así fue como el Evangelio llegó a Europa (cf. Hch. 16, 6-10).
De la misma manera, a través de los acontecimientos y de las dificultades, el Espíritu nos invita a seguirlo y a inventar una nueva forma de vivir. Durante este confinamiento sentimos con fuerza, que el estilo de vida de Nazaret, ya en el corazón de nuestra vida, parecía tanto más importante, cuanto que ahora nos vemos obligados a reducir considerablemente nuestra capacidad de acogida. El hecho de compartir el evangelio en los encuentros comunitarios, nos permitió saborear intensamente esta sencillez nazarena, de una vida con Jesús, en la más concreta cotidianidad de una casa. Este es el meollo de lo que estamos llamados a compartir con vosotros. La predicación nace de la con-vivencia, y un número más reducido de personas permite una mayor cercanía. ¿Tal vez sea el indicador de una forma renovada para futuros retiros?
Por último, me gustaría dar las gracias a todos aquellos que nos están ayudando económicamente a superar esa crisis… Reitero mi agradecimiento por la amistad que nos habéis manifestado a través de este apoyo material. Gracias…
A cada uno de vosotros, os digo, en nombre de la comunidad ¡qué tenemos muchas ganas de veros de nuevo!
¡Qué María os guarde en la confianza y el entusiasmo del Espíritu!
P. Olivier Sournia
Traducción del francés al español: Beatriz Simó y Pilar Sauquet
"Viens boire à la source", CD Tissage d'or 6 (Communauté de la Roche d'or)
Para ver la letra en francés de la canción "Viens boire à la source"
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